EEAT en SEO: Influencia en el ranking de Google y cómo aplicarlo en tu web

Si te dedicas al mundo de la comunicación online o del marketing digital, es posible que hayas oído hablar de las siglas EAT o EEAT y el importante papel que desempeña dentro de una estrategia de posicionamiento SEO. No obstante, tal vez no conozcas exactamente a qué se refieren dichas siglas y cómo se plasman e influyen en la reputación online de los sitios web y su consideración por parte de Google.

En este artículo desgranamos todo lo que debes saber para conocer y entender el concepto EEAT, en qué casos o sectores es más relevante y, sobre todo, cómo se puede usar o introducir de forma apropiada en un sitio web.

Una pequeña introducción sobre EEAT

Según las principales estimaciones, internet alberga actualmente en torno 2.000 millones de sitios web a nivel mundial. Además, se calcula que se crean cerca de 600.000 nuevos sitios web al día. Ante la ingente cantidad de información disponible online, el objetivo de Google siempre es el mismo: ofrecer el mejor contenido a sus usuarios, cuyo volumen se sitúa en la actualidad cerca de los 5.500 millones de internautas.

Hoy en día, el motor de búsqueda de Google llega a procesar y responder más de 2 billones de búsquedas globales por año en 150 idiomas y 190 países. A tenor de todos estos datos, una de las prioridades de Google y su algoritmo es determinar formas de evaluar y atribuir credibilidad y fiabilidad a los resultados que se indexan o posicionan.

Esta es una de las razones por las que, en 2014, surgió el concepto de EAT, cuyas siglas hacen referencia a las palabras expertise (conocimiento), authority (autoridad) y trustworthiness (credibilidad). Fue en la guía de Quality Raters de Google donde apareció este concepto como una forma de dar nombre y definición a algo latente en el motor de búsqueda y que tenía que ver con aquellos factores que Google toma como indicadores de confianza en una web.

Qué es EAT en el SEO

Es una directriz que Google utiliza para determinar qué contenido es de alta calidad y debe clasificarse mejor, y forma parte de varios aspectos diferentes de su algoritmo. Así que, aunque no es un factor de clasificación directo, puede tener un impacto indirecto en su clasificación general de búsqueda.

La evolución del concepto: del EAT al EEAT

No fue hasta finales de 2022 cuando Google añadió una nueva sigla en las search raters guidelines. El valor introducido fue el de la experiencia. A partir de entonces, el EAT ha pasado a denominarse EEAT.

Hay que tener presente que el EEAT no es un factor de posicionamiento como tal. Es decir, no tiene una representación concreta en el algoritmo de Google. Sin embargo, el conjunto de elementos y factores que determinan el EEAT sí tienen una afectación en la clasificación del buscador.

En otras palabras: EEAT se considera un factor de posicionamiento indirecto, en el sentido de que sus diferentes componentes sí tienen una implicación en el ranking de Google.

Las 4 componentes de EEAT: Experiencia, conocimiento, autoridad y credibilidad

Las 4 siglas de EEAT tienen significados que deben comprenderse para poder interpretarse y utilizarse adecuadamente:

Experience (experiencia)

Se refiere a la experiencia del creador del contenido en el tema sobre el que habla. Un artículo o contenido tendrá una buena consideración en este apartado si el autor es especialista en la temática en un sentido práctico. Es decir, si ha vivido o tratado personalmente situaciones que le permiten tener un conocimiento empírico del tema basado en una observación o intervención directa.

Dicho de otra forma, la experiencia es la parte pragmática del dominio sobre un tema. En el caso, por ejemplo, de un contenido sobre la fauna del Amazonas, tendrá más valor la opinión de un biólogo que ha estado en el Amazonas estudiando y documentando la fauna en primera persona que la de alguien que simplemente se ha informado a través de un documental.

Otro ejemplo: un artículo sobre neurología tendrá una mayor valoración en experiencia si lo escribe es un neurólogo en activo que si lo escribe un médico de familia, y tendrá mejor valoración si lo escribe un médico de familia que si lo escribe un bloguero sin conocimientos de medicina.

Expertise (conocimiento)

El expertise, aunque puede confundirse con la experiencia, hace referencia en realidad a las credenciales que justifican que el creador es experto y conoce el tema en profundidad. Es decir, los conocimientos teóricos adquiridos por el profesional en un área específica a través de la formación y que le acreditan como especialista.

En cierto modo, expertise y experience son dos caras de una misma moneda, y en algunos casos, una no se explica sin la otra. Sin embargo, no son exactamente lo mismo, y hay casos en los que tener experiencia en un campo no asegura tener un conocimiento teórico profundo del mismo.

Por ejemplo, a la hora de escribir un artículo sobre actualidad financiera, la aportación de un contable o economista titulado siempre será más valiosa que la de alguien cuyo conocimiento se reduce a haber realizado algunas inversiones puntuales.

Authority (autoridad)

La autoridad es la reputación de un sitio web en su industria o sector de actividad. Los sitios web que son reconocidos y citados en su campo, principalmente a través de los hipervínculos que obtienen de otros sitios web de alta calidad, cuentan con una mayor autoridad.

La autoridad se mide, por tanto, por las menciones y enlaces que una web recibe de otros sitios web relevantes con buena autoridad o con los que tienen una relación de proximidad a nivel temático.

Trustworthiness (credibilidad o confianza)

Este concepto alude a la confianza y transparencia que es capaz de transmitir un sitio web. Las webs que proporcionan información contrastada, accesible, veraz y basada en datos son mejor valoradas y percibidas por el usuario y, por tanto, tienen mayor credibilidad.

Además de la transparencia y la autenticidad de la información, también influyen en la credibilidad de una web otros aspectos, como su estética, su diseño y su funcionamiento. Las webs claras, bien organizadas y con un diseño optimizado y moderno generan mayor confianza.

Comunicar y dar visibilidad a las personas que forman parte de la organización, así como a los creadores del contenido presente en la web, también es una buena práctica que incrementa la credibilidad.

Por último, también se considera un elemento de credibilidad el hecho de que la web cuente con procesos seguros y sencillos de contacto o de compra. No hay que olvidar que el usuario valora cada vez más poder contactar con las empresas y recibir atención personalizada, además de saber en todo momento quiénes son los responsables de sus datos y cómo se trata su información personal.

¿Qué cambia con el EEAT?

Aunque no sea un factor de posicionamiento medible que se pueda traducir en una cifra, el EEAT es fundamental para el SEO porque el algoritmo Google se actualiza y perfecciona constantemente, lo cual incluye aprender a evaluar si una sitio web es fiable o no. Debido a ello, la tendencia es que, entre dos dominios con un contenido similar, Google priorizará aquel que ofrezca una mejor experiencia y obtenga mejores puntuaciones en EEAT.

Actualización BERT

Con la actualización Bert implementada por Google, su algoritmo pasó a a usar redes neuronales para el preentrenamiento del procesamiento natural del lenguaje (PNL), lo cual fue supuso un salto importantísimo en la habilidad del algoritmo para entender el significado de las palabras en relación con las aquellas que las rodean.

Con ello, Google empezó a comprender el contenido por el contexto, lo cual ha traído como consecuencia una precisión mucho mayor a la hora de responder a la intención de búsqueda del usuario.

Por este motivo, en la actualidad ya no sirve con usar las palabras clave en un contenido para que este se posicione, sino que el contenido en sí mismo debe contextualizar adecuadamente dichas palabras y aportar información clave para el usuario que las emplea en sus búsquedas.

Gracias a Bert, Google sabe reconocer si el contenido que ofrece una web es relevante o no para una determinada intención de búsqueda. Este nuevo paradigma en el procesamiento y el rankeo del contenido es lo que se conoce como búsqueda semántica.

Esta transformación está directamente relacionada con el concepto EEAT: el hecho de que Google sea ahora más preciso e inteligente en el análisis de la información implica también una mayor exigencia a la hora de valorar dichos contenidos. Es ahí donde los elementos que tienen que ver con la experiencia, conocimiento, autoridad y credibilidad cobran un papel esencial.

Quality raters

Google cuenta con mecanismos diversos para evaluar la calidad de los resultados mediante pruebas y experimentos que son realizados por personas reales. Es así como consigue continuamente seguir mejorando la selección y clasificación de contenidos enlazados y la experiencia del usuario el motor de búsqueda.

En este documento se recopilan las directrices que deben seguir los evaluadores de Google para analizar y valorar la calidad de las webs que se muestran en el el buscador. Entre otras muchas cosas, los llamados quality raters examinan aspectos como la temática y funcionamiento del sitio web, la especialización del contenido, la información legal de los propietarios del sitio, la política de privacidad o la transparencia sobre quiénes son las personas responsables contenido y cuál es su capacitación o cualificación.

Si la web es un ecommerce, hay elementos añadidos que se tienen en cuenta, como el hecho de que las condiciones de envío, pago, devolución o atención al cliente sean óptimas para el cliente y estén explicadas de forma clara en la web. Lo mismo sucede con la estructura de la tienda online, la cual debe facilitar la navegación a través de las diferentes categorías de productos y mostrar de forma clara la información sobre las características de los mismos.

En definitiva, existen cientos de componentes que pueden marcar la diferencia para que la web se considere confiable y de calidad. Por tanto, es necesario ser escrupulosos y rigurosos con los aspectos clave que influyen en el EEAT, especialmente en aquellas webs que tratan asuntos de gran impacto en las decisiones de las personas, como sucede en sectores como la salud, la ciencia o las finanzas. En estos casos, la citación de las fuentes y tener autores especialistas con experiencia contrastada es esencial para potenciar el EEAT.

Relación del EEAT con el YMYL

Sí, más siglas, lo siento. EEAT guarda una gran relación también con lo que se conoce como Your Money or Your Life. Abreviado como YMYL, este término hace referencia a aquellos contenidos de internet cuya información puede tener una repercusión en aspectos críticos de la vida o las finanzas de las personas. Es el caso de los sitios web que tratan temáticas como salud, psicología, banca, inversiones, seguros, legislación o educación.

Este tipo de contenidos, por su naturaleza sensible en lo que concierne a las decisiones personales, deben estar documentados y redactados por expertos en las áreas y temas que se tratan. De lo contrario, las webs YMYL pueden ofrecer información errónea, falsa, imprecisa o confusa, lo cual puede derivar en desinformación, manipulación y malas decisiones.

La relación entre YMYL y EAT se afianzó en 2018 cuando Google realizó la actualización Medical Update. Esto provocó que las webs que transmitían información médica no verificada o contrastada bajaran posiciones en el ranking.

El vínculo entre EEAT y YMYL se traduce en que, para las webs YMYL, los elementos de confianza, autoridad y credibilidad son muy importantes porque permiten comprobar la rigurosidad y evaluar la precisión de la información.

Factores que influyen en el EEAT

La evaluación de los contenidos EEAT depende de miles de pequeños factores. Pero podemos agruparlos en los siguientes apartados fundamentales:

  • Experiencia, formación y prestigio de los autores de los contenidos, y su acreditación oportuna en la web.
  • Presencia, calidad y veracidad de las fuentes informativas y enlazado de las mismas.
  • Buena fe del contenido y los servicios que se ofrecen.
  • Transparencia de la información disponible sobre los responsables del sitio web.
  • Calidad de los procesos de compra, posventa, contacto, soporte y atención al cliente.
  • Satisfacción de la intención de búsqueda, resolución óptima de las necesidades de los usuarios.
  • Seguridad de la web en relación al uso de los datos de los usuarios.
  • Cantidad y calidad de los enlaces entrantes (backlinks) desde otras webs.
  • Calidad de la experiencia de usuario a la hora de consumir el contenido.
  • Uso mecanismos de para calificar, valorar y moderar el contenido para mayores o el contenido ofensivo.
  • Respeto a todos los colectivos independientemente de su género, cultura, procedencia o religión.
  • Accesibilidad del contenido y adaptación a las personas con discapacidad visual o auditiva.
  • Valoraciones, opiniones y reseñas de la compañía en Google y otras plataformas.

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